12 de diciembre de 2008

Индустар-22

¿Qué pensaríais si alguien os preguntara si se puede usar un objetivo soviético de la Segunda Guerra Mundial en una SLR digital de última hornada? Así, a bote pronto, uno se imagina un engendro similar a poner las ruedas de un dos caballos a un Citroën actual. Vamos, que eso no puede ir bien, y probablemente ni vaya.

Más exactamente, sería como ponerle las ruedas de un Ural de la postguerra a un Honda Accord del año pasado. Me explico: Mi cámara nueva es una Olympus descatalogada, el modelo del año pasado; es decir, japo. Y el objetivo de mis amores, un precioso Industar-22 del año 1948. El diseño es del año 45, basado en un objetivo alemán de entreguerras (un Carl Zeiss Tessar).

Se trata de un 52mm 1:3,5, que con el factor de ampliación x2 de las Oly digitales, nos da un tele medio no especialmente luminoso pero sí extraordinariamente compacto (que no ligero, que antes hacían los objetivos blindados como tanques, para durar, no los cachos de plástico de ahora).


Bueno, pues con un poco de investigación por la red y un otro poco de bricolaje, la cosa ha quedado tal que así:





El símbolo del prisma atravesado por el rayo que veis en la foto indica que fue fabricado en la planta de KMZ, esto es, la Красногорский Механический Завод, o Planta Mecánica de Krasnogorsk, la mayor fábrica de lentes soviética (luego se llevaron la producción a Kiev, con una pérdida de calidad).


Los franceses, para calificar este injerto, dirían que es bizarre. Aquí, que no somos tan finos, estaréis pensando que estoy totalmente gilipollas, y que ese apaño no va a funcionar ni de coña.

Pues sí, lo reconozco, soy gilipollas. Pero démosle una oportunidad al invento; vamos a encender la cámara y ver cómo hace su trabajo el abuelete.

La primera foto que saqué con él, es este autorretrato:



¿A que luce bien, el cosaco, en el morro de la superchachi japo penúltimo modelo?


Lo malo es que hasta hoy, entre puentes, historias y que no había dejado de llover, no había podido probarlo adecuadamente. Esta mañana se abrieron durante un rato las nubes, así que monté el engendro y me escapé a una playa aquí al lado para ver si encontraba alguna florcita interesante (ya que insectos imposible).

Bueno, aquí está el resultado, a ver qué opináis del matrimonio contranatura entre la jovencita japo y el ancianete ruso. Yo creo que no hacen tan mala pareja.
























































Serán mejores o peores estas fotos, eso ya según gustos; pero lo que he aprendido buscándolo y montándolo, y el placer de manejar un aparato con sesenta años a cuestas, enfocar, cerrar el diafragma...es una satisfacción impagable.

9 comentarios:

picapiedra dijo...

Je je, la industria tratándonos de colocar el supermegachachi último modelo de veteasabertuque y tú sacando provecho y reutilizando un objetivo de hace sesenta años. Eres mi héroe, Mendi. ¿Las fotos? Cojonudas.

El mendigo dijo...

Gracias tronk, me alegra que te gusten.

Si quieres que te diga la verdad, yo soy el primer sorprendido. Este objetivo lo saqué por 9 ouros en el eBay, y quería probarlo por hacer la gracia, pero no me esperaba gran cosa.

Lo he estado comparando con el objetivo que me venía con la cámara, y conste que los Zuiko (la marca de objetivos de Oly) tienen fama por ser los mejores (de los de clase baja, los profesionales cuestan varios kilos). Pues el hecho es que este abuelete tiene mejores características ópticas. ¡Es más nítido, en el centro y, sobre todo, en los bordes! Y los colores, salen cojonudos, y eso que este objetivo fue creado para película en blanco y negro. Ni rastro de viñeteo o de halos.

¿Resumen? Básicamente, nos están estafando. Nos venden por cientos, miles de euros objetivos que ya eran de mala calidad hace más de medio siglo. Eso sí, que si asférico, que si supermulticoated, que si ostias. Palabrería. Producir buenos cristales sale caro, y si produces una mierda de cristal, y lo vendes envuelto en toda esa palabrería por miles de euros, le sacas mucho más beneficio.

Que al final, es de lo que va este juego.

wenmusic dijo...

¡¡Qué fotazas!! Qué nitidez, qué colores... Una maravilla. Por como empieza el post ya me imaginaba que el resultado no había sido malo (bueno, por como empieza el post parece que hablas de guerra mundial), pero es espectacular.

Ahora tienes que enseñarnos paisajes lejanos, el macro está claro que sale perfecto. ¡Sabe dios lo que costaba ese objetivo originalmente!
Y los de ahora... Muy caros, carísimos, y muy grandes.

Jolín, seguro que gastaste más de gastos de envío que en el objetivo.

¿Tuviste que experimentar mucho para colocarlo? Me imaginaba que la conexión cambiaría tras tantos años...

El mendigo dijo...

Nas Wen!

A ver, te cuento, que tiene su tela. El objetivo es de rosca M39. La cámara tiene el sistema 4/3, de balloneta. Y no existen adaptadores de uno a otro sistema. Así que tuve que apañarme con un adaptador de M42 a bayoneta 4/3. Y luego, conseguí un anillo con rosca interna y externa, una de M39 y la otra de M42.

Pero aún así, recogido, el objetivo se introducía en la cámara y amenazaba con romperme el espejo. Así que le instalé separadores (el calibre es un buen aliado) hasta lograr que salvarlo.

Me explico, los objetivos del sistema 4/3 tienen una distancia de diseño entre la lente y el sensor muy corta, de 38,67mm. Esto es cojonudo, porque me permite usar casi todo tipo de objetivos (en principio, luego hay que currarse el adaptador, porque hay mil y una roscas, ballonetas y sistemas de anclaje).

Me explico. Siempre que el objetivo esté diseñado para más distancia que la montura de mi cámara, no hay problema: todo consiste en añadirle separadores (anillos, fuelles, un cacho de tubería de PVC...) para incrementar la distancia.

El problema vino con este objetivo, que tiene una distancia de diseño AÚN MÁS CORTA que mi cámara. Entonces la hemos jodido, porque siempre podemos dar distancia de más, pero no de menos (no podemos serrar la montura de la cámara). De hecho, como te digo, tuve que alejarlo unos milímetros más para que no colisionara con el espejo.

¿Problema? Que pierdo el enfoque al infinito. Bueno, al infinito y mucho más cerca: sólo puedo enfocar objetos que se encuentren entre 27 y 17cm de distancia.

O lo que es lo mismo, que sólo me sirve para sacar flores, setujas e insectos.

Pero vamos, que para estar funcionando fuera de su distancia de diseño, la verdad es que se comporta muy bien.

Si quieres meterte en el tema de casar monturas viejas con nuevas, te recomiendo esta página:
Cornell
o ésta:
Manual Focus Lenses

Y sí, muchas veces son más los gastos de envío (de 3 a 12 ouros, según el tamaño de lo que pidas) que lo que cuesta el objetivo en sí.

Tengo por aquí una cámara que me costó una libra esterlina, más 10 libras de gastos de envío. Sólo me interesaba el objetivo (un Гелиос 44-2, también soviético) pero mira, por esas pelas tengo una cámara de los años 60 (una Зени́т B).

Pensaba venderla a algún anticuario. Así me salía gratis el objetivo y aún me sacaba unas pelas. Pero la verdad es que me parece preciosa, así que me la quedo, y el día menos pensado le pongo carrete y la saco de paseo.

Eso sí, a ver si consigo un manual...y doy la tabarra a una que yo me sé para que me lo traduzca, porque yo de ruski, nadiña.

Por cierto, el Helios 44 tiene una montura mucho más normal, la internacional M42 (debería prohibirse a las marcas hacer monturas raras, NORMALIZACIÓN OSTIA!!!). Con este ya tengo enfoque al infinito y, de nuevo, tiene mejor calidad óptica que los actuales.

Gracchus Babeuf dijo...

Yo, las traducciones del ruso se las en cargo a d. Ricardo, de Asueldodemoscú, que seguro le hará el servicio a módico precio.

Chuco dijo...

Me ha resultado especialmente agradable este tema porque a mi me gusta recuperar, transformar , adaptar...por la satisfación de lograr que algun cacharro funcione fuera de su "habitat", recuperar viejas joyas, o darle mas vida a cosas que, teoricamente, deberian estar en los contenedores.... me gusta el resultado aunque sea limitado. Felicidades por el trabajo y el logro.

El mendigo dijo...

Nas Gracchus!

Don Ricardo sólo entiende de contar rublos, los que recibe de la bestia roja por su cometido de sembrar la discordia y el ateísmo en las mentes de nuestra sana juventud española.

XDDDDD

No hay problema con las traducciones, tengo mis contactos. ;)


Chuco, la verdad es que dar nueva vida a algo que parece que está destinado ya a la basura es algo lleno de encanto. Y, por cierto, una actitud tremendamente ecológica (mucho más que el reciclaje, que no deja de ser un negocio rentable, en la que servimos de mano de obra gratuíta por la cara y el buen rollito).

Ya van años que mi mecánico de cabecera, al llegar, me dice...a ver cuándo te compras una furgo nueva. Y mira, ahí anda la nena. Tiene kilómetros como para haber dado 8 veces la vuelta al mundo por el Ecuador...y las que le quedan (espero). Lo que se jode, se va cambiando, y a correr.

Reyes dijo...

¡Felicidades! De verdad, ¡te admiro!

El mendigo dijo...

¡No jodas, tío!

Asco, odio, inquina, desprecio...vale. ¿pero admiración? ¡Yo no soy nadie admirable! ¡Soy una pedazo de mierda!

No sé, admirable puede ser el Alonsito, o la voluntaria de una ONG, o el descubridor de tal vacuna...

Vamos, si quieres te vienes conmigo y en un pis pas estás sacando fotos mejores que esas. Pero si no tiene mérito. Si vieras donde las saqué, al lado de una puta pista asfaltada o en una viña llena de plásticos tiraos...