2 de marzo de 2007

El puchero de Hondt


Yo tenía a Joaquín Leguina por un hombre honrado. Lo tenía hasta que pude escucharle, en una entrevista televisiva, un argumento que es también muy frecuentado por Bono y otros pesos pesados de la derecha española: el sistema electoral español beneficia a los partidos nacionalistas.

Esta es una idea que he oído repetidas veces, y según su enunciado más común dice que los partidos nacionalistas, debido al chantaje que hicieron en la transición, y a la generosidad con la que se les trató en tan magno e histórico periodo, lograron sacar adelante una ley que les diera una representación en la Cámara Baja superior a lo que les correspondería por número de votos.

Según esta teoría, los nacionalistas periféricos chantajean al gobierno de turno para obtener favores, gracias al injusto peso que les confiere una ley electoral muy favorable para sus intereses.

Esta es una de las cosas que uno da por hecho, y no se molesta en ver su veracidad. Otras son la intrínseca maldad del pacto de Lizarra-Garatzi (por el cual tiene que forzosamente pasar cualquier solución democrática y definitiva al conflicto vasco), o la aprobación del Proyecto de Constitución Europea. Entiendo que la segunda, no hay Dios que se la lea (por eso mismo no puede ser una Constitución) pero, el Pacto de Lizarra es un folio, y todo el mundo se había formado una opinión sin habérselo leído.

Que la gente no lea lo que firma en el banco, lo que compra en el supermercado, o lo que le receta el médico, es grave. Que no lea lo que vota, es de idiotas.

Retomando el hilo del discurso, yo creía que Leguina era un hombre honrado, no hasta que ví el programa, sino hasta que movido por la curiosidad, me decidí a echar cuentas. Para ello, cogí los resultados de las últimas elecciones generales.

He comparado los escaños que han obtenido los partidos políticos por aplicación de la ley de Hondt, con los que obtendrían de haber en España un sistema proporcional puro (es decir, que todo voto cuente lo mismo, independientemente del partido votado y del territorio).

¿Resultado?

¡Oh, Sorpresa!

Los grandes beneficiados de ese pucherazo estadístico que es la ley de Hondt son los partidos mayoritarios: el PP y el PSOE. El brazo político del capital, cada uno con su estribillo.

¿Los perjudicados? ¡Oh, mayor sorpresa! ¡Los partidos nacionalistas! Excepto el PNV,todos tienen una representación cameral igual o menor a la que por número de votos les correspondería: CiU tiene dos diputados menos, ERC y el BNG un diputado menos y el más perjudicado es el Partido Andalucista, que no logra representación en el Congreso a pesar de tener más del doble de votos que otros partidos que sí logran colocar un diputado.

¿Y el gran perjudicado?

El gran perjudicado es, sin duda, IU. Mientras que al PP le "cuesta" meter un parlamentario en la cámara 66.000 votos, IU necesita 257.000 votos por cada uno de sus 5 escaños. Es decir, cada parlamentario de IU tiene detrás cuatro veces más votantes (y por lo tanto, representatividad) que uno del PP. Como el voto de uno y otro parlamentario en el congreso valen lo mismo, quiere decir que el voto de IU tiene la cuarta parte de valor decisorio que el voto a los grandes partidos nacionales.

Después de cocinados los resultados electorales en el puchero de Hondt, un partido que tiene un 5% de los votos, pasa a tener un 1,5% de representación en escaños.

También podrían ilegalizar al Partido Comunista (el de las tierras españolas), ya de paso...

Por supuesto que los resultados electorales pueden gustar o no. Si a mi me diesen una goma de borrar me cargaba la mitad de los votos de la derecha, pero la voluntad de los ciudadanos es la que es, y las elecciones están para algo. Modificar según arreglos estadísticos la voluntad del pueblo, para dar apariencia democrática a la alternancia de la misma ideología liberal con distintas caras y colores, como ocurre en sistemas bipardidistas como los anglosajones, es un fraude electoral (muy legal, eso si, para algo la ley la hacen ellos).

Si coges unos votos que no te gustan y los tiras a la papelera, se llama pucherazo electoral. Si coges esos votos y los divides entre cuatro de acuerdo a una ley estadística es...democracia parlamentaria.

Y si ilegalizas a un partido que te resulta incómodo: Estado de Derecho.

Ya voy pillando yo la semántica "constitucional", ya...

... ya puestos, podíamos votar por órdenes, como en los democráticos regímenes ilustrados. Los empresarios, un voto. La Iglesia, otro voto. El ejército, otro voto. Y el resto...el voto que queda. Hacemos un Parlamento que sólo tenga carácter consultivo, dejamos que el capital imponga su ley y le damos cobertura democrática con esta pantomima dieciochesca.

¿Exagerado? Si, claro. Pero por ahí van los tiros.

Se supone que con los sistemas electorales emplean métodos estadísticos (más o menos burdos, absurdos o científicos) para garantizar la estabilidad de los gobiernos y evitar la atomización de los parlamentos. Así se evitarían, según la teoría, inestabilidades en los apoyos al gobierno, como podemos comprobar en Italia o Israel.

Como podemos ver en la gráfica, un Parlamento Español elegido de forma estrictamente proporcional no variaría mucho del actual, salvo la inclusión del PA y el ligero mayor peso de algunos partidos nacionalistas. Bastaría con mantener el umbral del 0,2% de los sufragios para obtener representación parlamentaria (un mínimo de 50.000 votos para meter un diputado en Cortes)

La gran diferencia es que la Izquierda Unida pasaría de tener cinco diputados, a tener los dieciocho que por su respaldo electoral le corresponden.

Esto es una clara marginación de la izquierda española, un pucherazo electoral disfrazado de estadística para asegurar el bipartidismo, la alternancia en el sillón sin que a la postre, nada sustancial cambie.

Ya bastante difícil le resulta a la izquierda española llegar con su mensaje al votante, con los medios de desinformación ocupados en la trifulca política de los dos grandes mastodontes parlamentarios. Para que además del aislamiento mediático que sufre IU, se dividan por cuatro el número de representantes en el Congreso.

Es evidente que al PP le conviene esta ley. Aglutinando todo el voto de la derecha nacionalista española, le convienen aquellos sistemas electorales que primen la formación de mayorías.

Lo grave es que el PSOE no quiera modificar la ley, perpetrando así su enésima traición a la izquierda. Por no perder su hegemonía en la no-derecha española, son capaces de regalarle un hipotético triunfo electoral a la derecha.

Efectivamente, en un sistema en que todos los votos tuvieran el mismo valor, perderían nueve escaños. Pero IU, su socio natural si es que su nombre e historia les sirve de algo, ganaría trece escaños. De ello resulta un balance positivo de, en el ejemplo que hemos tomado de las elecciones del 2004, cuatro diputados más de izquierdas.

Son los cuatro escaños que, más los seis que le roba a los nacionalismos no españolistas, dan los diez diputados que el Partido Popular tiene injustamente sentados en el Congreso.

¿Consecuencias? La quiebra en la representatividad del Congreso de la voluntad del corpum electoral, castigando a un partido político a ver mermada su representación de 18 a 5 escaños. De esta forma, la derecha tiene muchas más posibilidades de formar gobierno, a pesar de que la mayoría social es de izquierdas.

¿Ventajas? Estabilidad y continuismo (la democracia siempre fue vista por la derecha como tumulto, la libertad como rebelión).

Pero para esto, no hacía falta armar tanto revuelo con la transición. Más estabilidad que con el franquismo...


Para quien no se lo crea, y quiera hacer el mismo las cuentas:

Ministerio del Interior

Es sencillo, hay que distribuir proporcionalmente 350 diputados entre los partidos que han superado el umbral del 0,2% de votos válidos, redondeando al entero más próximo.




En éste se muestra la desproporcionada, injusta e ilegítima sobrerepresentación de la derecha españolista en el Congreso de los Diputados. En el anillo externo, la distribución de escaños actual. En el anillo interno, la distribución del Parlamento si el reparto de escaños fuera equitativo.

13 comentarios:

javierM dijo...

Clarificador.

Especialmente dañono para Iu y especialmente benificioso para un bipartidismo económico que empieza a recordar tiempos de alternancia decimonónicos.

El mendigo dijo...

Desde luego, los "padres de la transición" sabían bien hacer las cuentas para dejarlo todo atado y bien atado...

Coño, que la aplicación de la ley del payaso ese belga nos hace pasar de 18 a 5 diputados (o no tener representación en parlamentos autonómicos como Castilla-La Mancha, Galicia...).

Que no es una bagatela, joder!

(conste que yo en las próximas elecciones municipales no pienso votar a IU; pero aunque fuera cualquier otro partido, me parece gravísimo).

RGAlmazán dijo...

Una explicación muy clarita. Lo de IU ya lo sabía, desgraciadamente, pero queda claro que los Partidos Nacionalistas no salen beneficiados como todos comentan.
Y que lo diga Leguina, que fue profesor mío de Estadística y Población tiene guasa.
Por cierto, donde hay que firmar para cambiar la ley D'Hont por la proporcionalidad.

Salud y República

foncu dijo...

No es la ley D'Hondt sino el hecho de que haya circunscripciones lo que produce ese desajuste. Si se aplicara la Ley D'Hont a todos los votos del estado (circunscripción única) se obtendrían resultados similares a los proporcionales.

El puteo viene de que en el congreso hay representación territorial y proporcional, es decir: hay un numero de escaños para cada provincia en funcion de la poblacion, y esos escaños se reparten con la ley d'hont. Si en el Senado hay representacion territorial exclusivamente, estamos jodidos porque la proporcionalidad queda en muy segundo lugar.

Como se toman como circunscripciones las provincias (y las ciudades autónomas) hay una fragmentación enorme, porque hay muchos votos que no cuentan porque ya se han repartido todos los escaños de esa provincia.

Lo que habría que proponer es, representación territorial en el senado en comunidades autónomas, que para algo están. Y en el congreso, representación proporcional pura y dura.

El mendigo dijo...

Mmmm, no exactamente, foncu.

La existencia de circunscripciones lo que viene es a corregir el efecto que tiene la ley de Hondt sobre los partidos nacionalistas.

Como éstos son fuertes en sus feudos, logran meter en el parlamento muchos diputados.

Si no hubiera circunscripciones, sino sólo circunscripción única, pasarían a sufrir el mismo efecto que sufre Izquierda Unida, sólo que amplificado.

El problema es que la Ley de Hondt no es ni tan siquiera una ley estadística como la campana de Gauss u otras. Es sólo una forma de distribuir unidades discretas (escaños). El error que introduce es tanto mayor cuanto menor sea el número de escaños a distribuir.

Así pues, y creo que es a lo que te refieres, foncu, si la ley d'Hondt se aplicara sobre un distrito único, no sería tan lesiva como aplicándola en cada provincia (es una suma de redondeos al alza que "sufren" los partidos grandes, en lugar de haber una única repartición y, por lo tanto, redondeo).

En cualquier caso, la ley de Hondt cumple su cometido que es marginar la única fuerza política de izquierda "real".

Tu propuesta para el Congreso y el Senado me parece de lo más justa y lógica.

Por eso mismo jamás se realizará... :(

RGAlmazán dijo...

Ya que sale el Senado. ¿Alguien sabe para que sirve?
Por cierto de acuerdo con El Mendigo en sus apreciaciones.

Salud y República

El mendigo dijo...

En teoría, y si creo haber entendido algo, es un segundo filtro para el legislativo que impediría que prosperasen decisiones lesivas para ciertos territorios.

Aunque en la práctica, y tal como está montado...

Ahora, que la Cámara Alta es una inutilidad no lo va a reconocer ningún partido. Mejor seguir alabando el traje del rey, aunque vaya desnudo.

Salud!

hevita dijo...

Una pregunta... ¿Cómo se empezó a utilizar esa forma de recuento?

Mendiño dijo...

No es exactamente un recuento, sino una forma de adjudicación, no directamente proporcional, de escaños.

Si te interesa, te paso el enlace a la wiki:

Sistema D'Hondt"

Ignoro el sistema que se seguía en la II República, aunque sí que sé que también era por circunscripciones electorales.

Hay otros sistemas electorales pero parece que éste es el que más beneficia a los partidos grandes, por eso los padres de la democracia lo eligieron ;)

Anónimo dijo...

¿por que CIU con 829.046 votos tiene 15 diputados y IU con 1.269.532 votos tiene solo 5?

El mendigo dijo...

Bueno, CiU tiene sólo 10 escaños en el Congreso, no 15.

Pero de todas formas, la explicación hay que buscarla en una aplicación de la ley de Hondt a las cada circunscripción electoral.

Más claro: CiU evidentemente no saca ningún voto en Albacete (ni tan siquiera se presenta). Imagínate que se presentase y tuviera 100 votos. Esos votos irían directamente a la papelera del sistema, no servirían para nada.

Pero CiU (los nacionalistas) son fuertes en su feudo y en el resto no tienen representación, con lo que rentabilizan cada voto (a diferencia de IU, que se presenta en todas partes).

De todas formas, y por seguir el ejemplo de CiU, así y todo esta formación sigue estando infrarrepresentada en el parlamento (debiera tener 12 escaños en el caso de un reparto proporcional a los votos).

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo con todo menos cuando dices: "Y si ilegalizas a un partido que te resulta incómodo: Estado de Derecho."

Supongo que esto lo dices por ANV, PCTV, Batasuna o como se llamen. No estoy de acuerdo porque la razón de que se ilegalicen estos partidos no son sus ideas, sino que se ha demostrado que con el dinero público que obtienen por estar representados en los Ayuntamientos colaboran con organización terrorista. Es decir, tú puedes defender las ideas que quieras pero no puedes dar dinero a una organización terrorista. Si tú eres un vasco independentista de izquierdas puedes votar, por ejemplo, a Aralar, y nadie quiere ilegalizar a este partido (que por ejemplo, está representado en el Congreso a través de NaBai).

Me parece ridículo que en un país donde existen partidos que no esconden sus ideas independentistas (y me parece muy bien que no las escondan) como ERC o Nafarroa Bai (que por cierto, significa "Navarra Sí", el mismo lema que usaba UPN en campaña) se diga que se censuran ideas.

Y es cierto que si se aplicase otro sistema electoral más justo IU obtendría más escaños y el PSOE menos, pero la suma PSOE-IU sería mayor, con lo que sería más difícil un gobierno del PP.

Pero no creo que al PSOE le interese depender tanto de IU, no digo que su postura sea justa, claro que no, simplemente digo que es algo que no le interesa y por eso no promueve cambios.

-yo-

El mendigo dijo...

Pues mira, seguimos estando de acuerdo en CASI todo.

Ahora: el pero, la precisión.

Si se comprueba que un partido financia a una banda terrorista (no un ciudadano concreto, sino el conjunto de un partido) me parece estupendo que se le ilegalice y soy el primero en defenderlo.

Pero es que la Ley de Partidos no va de eso. Para ilegalizar Batasuna por colaborar con banda armada sobraban otras leyes. Pero la Ley de Partidos permite ilegalizar a formaciones políticas NO POR SUS ACTOS (que para eso ya está el Códgo Penal), SINO POR SUS IDEAS.

Esto es gravísimo. Absolutamente antidemocrático.

Un saludo!