21 de diciembre de 2007

Burocracia




Esta mañana, por ser mi último día de trabajo, mi jefe decidió encomendarme la que ya sabía iba a ser una ardua tarea: tenía que hacer gestiones en un ayuntamiento.

Me pasé dos horitas tan sólo para que escribiesen e imprimiesen un par de folios; eso sí, cotejándolos con las escrituras de la empresa y pagando por ello unas tasas.

El edificio tenía cuatro plantas sin ascensor. Tuve que patearme esas escaleras tres veces, porque no hacían más que mandarme de una oficina a otra. Y ya cuando termino, en registro, le digo al pavo que me haga unas fotocopias de lo que había entregado y me dice: tengo la impresora estropeada, sube al último piso.

Ahora me da la risa y en ese momento también.
Y mientras volvía, pensaba en el cómic de Asterix, en sus viñetas.

Así me sentía yo cuando por fin abandoné ese edificio.


6 comentarios:

wenmusic dijo...

Qué mítico las 12 pruebas... jajaja

isidro dijo...

Míticos son los entuertos burocraticos con la administración.

Félix Soria dijo...

Confío en que durante el 2008 superaremos las 12 pruebas del cómic y las que nos echen... Te deseo lo que tu deseas... Un abrazo.

Raíña Loba dijo...

Uf, hoy ha sido la vuelta "al cole" y nada ha cambiado, espero tener ánimo suficiente para sobrellevar mis relaciones no deseadas con la administración. Sobre todo me aburren mortalmente los trámites en los ayuntamientos. A ver si no le salto a alguien al cuello.

Es que hasta a un santo le agotan la paciencia.

Félix, creo que me has confundido con mi pareja. Y es que en este blog somos tres.
De todas te tomo la palabra en cuanto a los deseos :)

flor de un día dijo...

Es verdad, las tomaduras de pelo fastidian un rato largo. Y cuando tienes que hacer el primo para solucionar algo que necesitas en tu vida cotidiana, perdiendo tiempo y dinero propios, ya no sólo en momentos “laborables”... a mí me cabrea el doble. Y ya el colmo cuando oigo que hay quien tiene que pedir horas libres en el trabajo para ir a solucionar no sé qué papeleo…
:S
Eso sí, todo siempre con una seriedad y formalidad (y bordería, en muchos casos) insuperables.

El mendigo dijo...

Yo creo que para ser funcionario (de los de ventanilla, ya sabemos) es requisito imprescindible padecer de hemorroides.

Joder, un poquito de buenos modales, que hay alguno que dan ganas de hacerle comer la grapadora.