29 de octubre de 2008

Lo que preocupa

Cada uno, al ojear el periódico, se fija en las noticias que más le interesan. Muchos empiezan el periódico por el final, la sección de deportes. Muchos pillan diarios que sólo tienen sección de deportes. :p

Hoy no tengo ni tiempo ni ganas de comentar nada, me limito a destacar dos noticias que por lo general están en las páginas interiores, y no suelen ser leídas porque se limitan a constatar una realidad conocida y que preferimos obviar.

En el primer semestre de 2008, Cáritas ha observado un aumento del 94,8% en la demanda de alimentos.

En este estudio podemos leer:
Los hogares pobres destinan un 84,2 % de sus ingresos a la compra de la vivienda.

La moderna esclavitud por deudas. Por medio de mañas económicas se obliga a las personas a endeudarse hasta las cejas para poder subsistir (por ejemplo, multiplicando por 4 el coste de un bien de primera necesidad como es la vivienda), y luego tiras del sedal (los tipos de interés) y acabas de pescar un esclavo para toda su puta vida.




Si las demandas en nuestro planeta siguen creciendo al mismo ritmo, para 2035 necesitaremos el equivalente a dos planetas para mantener nuestro estilo de vida.

También podemos seguir mirando hacia otro lado, y seguir consumiendo como si la Tierra fuera infinita.

Aquí queda patente algo que es la cerna de casi todos los problemas: la superpoblación. Los humanos, con nuestra tecnología, hemos roto el equilibrio natural.



Se supone que nuestra especie debería tener una esperanza de vida de treinta y pocos años, y una tasa de mortalidad infantil como la de Burkina-Fasso.

Con los avances médicos e higiénicos, especialmente gracias a la contribución del señor Fleming, la mortalidad ha descendido progresivamente hasta límites que ya rozan con el límite biológico de nuestro organismo (nuestro cuerpo no está pensado para superar con mucho los 100 años, antes empieza a producirse una degeneración masiva de todas nuestras funciones).

Por supuesto, esto magnífico, es uno de los mayores logros de la humanidad. No podemos lamentar que un niño nazca con altas probabilidades de cumplir su primer año (así y todo, según donde su madre lo traiga al mundo).

Sin embargo, si rompemos el equilibrio demográfico que la Naturaleza nos había impuesto, el Homo Sapiens Sapiens habrá de hacer honor a su nombre científico y buscar, por medios extrasomáticos, un nuevo equilibrio ecológico.

Se podrá hacer voluntariamente, como en Europa, o por medio del ordeno y mando, como en China; pero es una locura seguir manteniendo este ritmo de crecimiento exponencial. Es simple y llanamente, insostenible.

No se puede mantener un crecimiento perpetuo en un planeta finito, aquí lo hemos dicho mil veces. Lo mismo reza para el consumo de petróleo, como para el crecimiento de la población.



El crecimiento demográfico, el "procread y multiplicaos", tiene un límite. La Naturaleza lo solucionará cuando choquemos con su capacidad de ofrecernos alimento y cobijo. Y en ese momento, subirá de nuevo la mortalidad, para restablecer la situación. La subiremos nosotros mismos, en las guerras que se desatarán por hacernos con las últimas migajas del pastel.



También podemos mudarnos a Marte. Un planeta pequeñajo, la cuarta parte del nuestro, con una temperatura media de -50ºC, oscilaciones diarias de 100ºC, y una leve atmósfera compuesta totalmente de CO2...seguro que en ese ambiente se iban a dar las lechugas y los tomates estupendamente. Y podríamos tener algunas cabras. Y a lo mejor, Mr.Bush encontraba petróleo y organizaba una guerra preventiva contra los marcianos.


Madre mía, y eso que dije que no iba a comentar nada...

2 comentarios:

Raíña Loba dijo...

Las palabras te pueden, ¿breve tú? je, ni en el título.

Yo no veo la solución y no sé como acabará todo, o sí, pero mejor ni lo pienso.

El mendigo dijo...

Por desgracia, acabará pasando lo de siempre: los más débiles son los que lo acabarán pagando.

Para los poderosos, seguro que no les falta de nada.

Y la Iglesia, haciendo cruzada contra los anticonceptivos. Los hijos que Dios nos traiga...