7 de febrero de 2007

Unificación Comunista de España



Leyendo el reportaje que el Manifestómetro hizo sobre la manifestación del 3 de Febrero (la organizada por la AVT, la COPE y el PP contra -la negociación con- ETA) aparecieron unos personajillos que hacía tiempo tenía olvidados: los de UCE.

Cuando yo los conocí, me chocó como manejaban una fraseología marxista para defender a ultranza la unidad de España. Y es que la cabida de los nacionalismos en el marxismo lleva siendo objeto de debate desde los tiempos de Rosa Luxemburgo y Kautsky, es una cuestión abierta y podría ser objeto de apasionantes (y por desgracia apasionados) debates.

Pero no, la gente de UCE no se para en esas minucias. Su ataque a los nacionalismo periféricos no se construye desde un internacionalismo a ultranza, sino desde un nacionalismo totalitario español, perfectamente identificable con el fascismo.

De aquella, hace ya bastantes años, andaban queriendo presentar una denuncia contra Arzalluz por exaltación del racismo, o genocidio, o no sé qué sandeces. Eran los tiempos en que el PP acababa de estrenar la mayoría absoluta, y viéndose libre de la necesidad de buscar alianzas con el PNV para gobernar, empezó la campaña de identificación PNV=ETA. Tiempos en que en RNE no se dejaba de hablar de Arzalluz y su mención al Rh- preponderante (que no deja de ser un dato etnográfico que hay que manejar con cuidado, pero que no le convierten a uno en nazi).

Ya de aquella manifesté mi desacuerdo en emprender unas acciones que suponían hacerle el juego a la derecha más reaccionaria y sus planes políticos. Me parecía una torpeza política entrar en el juego que pedían los tertulianos y cabeceras, en vez de ocuparse de asuntos más urgentes para la clase obrera.

Gente educada e instruida, me ofrecieron asistir a reuniones e ir a vender el "De Verdad". Yo, que ya me veía con la cabeza afeitada y portando hábito azafrán, decliné amablemente la oferta y les dejé seguir su camino. Ignoro si la pintoresca denuncia llegó a presentarse, para solaz del juez que podría leerla a carcajadas antes de no admitirla a trámite. Lo que tengo claro, es que en ese momento político, era hacerle el trabajo sucio al PP en su labor de desgaste a los partidos nacionalistas, identificándolos con el terrorismo.

Ahora, vuelvo a topar con esta gente, de nuevo siguiendo el juego de los ultras. Leyendo su página me doy cuenta que lo suyo ya es fijación con el nacionalismo, en particular el vasco (y muy en concreto con la persona de Arzalluz). Un partido que se dice comunista que dedica más de la mitad del espacio a lanzar soflamas sobre la unidad de España y el peligro de los nacionalismos periféricos. Luego, algunos artículos bastante mediocres sobre inmigración y vivienda.

No digo lo de mediocres por el contenido, que comparto. Lo digo por la forma, recargada hasta el vómito de esa prosa marxista decimonónica, supongo que para dar mayor empaque a lo que se dice. Uno, que ha estudiado carrera ingenieril y que gusta de las cosas claras y que van al grano, cuando se encuentra con esta palabrería farragosa que intenta esconder tras la tupida jara de palabras la escasez de ideas que en tan árido suelo nacen, lo que hace es desconfiar directamente de la inteligencia del que escribe.

¡Rompo una lanza por la claridad expositiva! La política es una ciencia, no el arte de enredar las palabras y, con ellas, las voluntades.

En fin, un partido que tiene por primera premisa la indisoluble Unidad de la Patria Española, y por segunda algunas cuestiones sobre justicia social; que llama a la unidad de las izquierdas y las derechas frente al enemigo separatista; que pide el voto para Ciutadans de Catalunya; que tilda la negociación de claudicación ante el nacionalismo...es...la Falange.



Con todo el respeto al movimiento falangista, que a la postre no es más que marxismo costumbrista, lucha de clases adaptada a las entendederas del palurdo campesino español, una curiosa mezcolanza entre revolución y tradición, lucha obrera y nacionalismo, nacionalcatolicismo y economía dirigida, un ideal nazi para celtíberos arios.

Quizá sea mucho comparar a estos chicos de UCE con los de las JONS. ¿Cómo podría definirlos?

Comunistas con complejo de Estocolmo. Si, me gusta la definición.

En resumen: suelo pensar en la conveniencia de una unidad de acción en la izquierda, sin perder cada uno su esencia. Pero, sinceramente, con estos chavalitos no. Por mucho que se autodefinan de izquierdas y porten la bandera roja, yo prefiero que sigan acudiendo a la llamada de Losantos. Ellos han encontrado su lugar y su acomodo y me parece estupendo. Que sigan ahí. Total, más que ha pisoteado el PSOE el termino socialismo, no creo que denigren más ellos la bandera roja.

Para terminar, propongo un juego, tradicional en los pasatiempos: el de las diferencias.

Encontrar las diferencias entre las páginas de los siguientes partidos:
Unificación Comunista Española
Falange Española - JONS
Falange Auténtica
La Falange

Un, dos, tres, responda otra vez.

6 comentarios:

javierM dijo...

Pues no son los únicos que quedan, que hay cada uno en este gremio de la izquierda que alucinas.
Yo, que anduve, tiempo a, militando en el PCE, nunca entendí porqué se le hacía caso a grupúsculos de acción con menos neuronas que una ameba, tipo UCE, bandera roja, pcpe, etc. con el tiempo y dos cañas ves que la gente cambia y muchos de aquellos pseudorevolucionarios del barrio prestos a darte una charla sobre las ventajas de las mieles de la uRSS, se han derechizado tanto que causan sonrojo.
Con la uCE me pasa que los trato casi peor que cuando aparecen por mi casa algún testigo de jehová a avenderme el panfleto, y les cuento las ventajas del budismo tántrico sexual que me gasto, ahora llamado pastafarismo.

Me hago más viejo y más ácrata. No se se será grave...

AF dijo...

Pues de mis tiempos de militante en la LCR, una de esas pequeñas organizaciones que seguramente quedaban para JavierM englobadas en lo que denomina "grupúsculos de acción", me queda la caracterización (palabra de la época) de UCE y de otros grupos más: sectas. La secta, según nosotros interpretábamos, se caracteriza por partir de unas definciones y principios para después pasar a analizar la realidad y conseguir que ésta encaje en aquéllos como sea. Las sectas pueden distinguirse por muchos tics, pero uno de los más seguros de interpretar es el oportunismo político. Así, la UCE se mueve en el espacio antinacionalista que Mendigo expone y de repente piensa: "vamos a orearnos por ahí un poco con este rasgo nuestro, ahora que tan bien cuadra con el sentir de los españoles". Seguro que habrá entre sus filas algún dirigente que haya ponificado que apareciendo así se ganarán la admiración y el respeto de buena parte de la clase obrera... española.

El mendigo dijo...

Yo supongo que ha sido una demostración de que a patriotas no les gana nadie, y no dejar que la lucha por la unidad de España sea sólo cosa de las derechas.

Lo dicho, que de todo se puede hablar, y de hecho cómo casar las nacionalismos y sus aspiraciones de autodeterminación de los pueblos (el polaco, p.ej) con el internacionalismo marxista...ha dejado correr tinta a mares. Y es bueno que así sea, el debate nos enriquece.

Pero la defensa del nacionalismo carpetovetónico que hace esta gente...no llego a encontrarle acomodo en la izquierda. En fin, doctores tiene la Iglesia...

Estupenda definición de secta, AF. El materialismo dialéctico nació como una explicación de la historia de los pueblos que el historicismo clásico (Francia declara la guerra a España...) no era capaz de explicar. Existen otras corrientes, también las economicistas liberales que son útiles para describir la realidad. Lo que no puedes hacer es si la realidad no entra en tu molde, hacer que entre a empellones.

Bases ideológicas sólidas si. Pero para dogmáticos ya tenemos al clero (Timeo hominem unius libri).

Javier, el mejor antídoto contra los testículos de Jehova es recibirlos en ropa de casa. Y como yo en casa suelo estar desnudo...

;)

javierM dijo...

Notará, querido AF, que no he mentado a la LCR ni la ORT. Palabras mayores donde anduvo militando mi padre, que era ese señor que nunca aspiró a nada, salvo otra democracia distinta a la que hay, y que se llevaba todas las hostias repartidas en las manis de la transición.

Lógicamente, cuando uno de sus camaradas, vía absorción por el pce, llegó a a alcalde de pueblo y traicinó vilmente a los trabajadores, decidió dedicar su vida a la cría de caracoles, con un eterno pitillo de ducados en la boca, despotricando de todo lo que huela a política.

AF dijo...

Vale, javierM, era en coña

ramstein dijo...

parece que nos pone UCE ME ALEGRO