24 de octubre de 2006

La zorra y las gallinas



En estos días anda la gente escandalizada por los pelotazos que aquí y allá, en toda la geografía española, van apareciendo. Las relaciones más o menos incestuosas entre representantes políticos y empresarios del ladrillo tiñen de marrón todo el arco político.

La mayoría de partidos aún muestra cierto pudor cuando se le descubren chanchullos urbanísticos en su casa, y se ponen el hábito de nazareno para expiar sus culpas. Sin embargo, en el PP ni tan siquiera admiten las críticas. Y es normal, ya que la urbanización indiscriminada, la política de cemento, y la defensa de los intereses de las constructoras, promotoras y especuladores en general es su línea política desde los tiempos del Generalísimo.

Cuando cada vez se alzan más voces contra el enloquecido auge de la construcción en España, que pretende llenar de chalets todo espacio con algún interés turístico, y muy especialmente la costa...la derecha sigue ofreciendo a los ciudadanos una política de más y más cemento.

En una mercado inmobiliario febril, en el que hay cientos de miles de viviendas con las persianas bajadas, se siguien construyendo más viviendas que en Italia, Reino Unido y Alemania juntas. Esta situación que es absolutamente insostenible en el tiempo, no ya en términos ecológicos, que es una aberración, una absoluta destrucción de ecosistemas; ni tan siquiera en términos paisajísticos, que amenaza reproducir en el resto del territorio español la destrucción que ha sufrido la costa mediterránea; es insostenible en términos económicos.

Mientras tanto, el gobierno central mira hacia otro lado y se finge despreocupado ante la situación. Y el PP...satisfecho, porque es su modelo. España es el segundo consumidor mundial de cemento, eso es que España va bien. Algunos economistas creen que han inventado el móvil perpetuo, el motor que se alimenta con su mismo movimiento, la perfecta máquina de hacer dinero. Ayer fueron las .com, hoy es el ladrillo. A ver el ostión que nos pegamos esta vez...

Cada vez me voy haciendo más centralista. Al menos, lo de transferir las esponsabilidades urbanísticas a los ayuntamientos parece evidente que no fue una buena idea. Los casos de corrupción urbanística se han multiplicado a la misma velocidad que la especulación del suelo y el precio de la vivienda. Bajo la atroz falacia de que las viviendas son caras porque el suelo es cara, ya que escasea, han presionado a las autoridades municipales a liberar más y más terreno urbanizable que inmediatamente era perimetrado para que las excavadoras empezaran a cavar los cimientos de otro bloque de pisos o adosados.



No es que no se pueda sobornar a un Ministro o a un Conselleiro, sin embargo hacerlo es más caro que montárselo con un mendrugo paletiño metido a Concejal de Urbanismo, que le sueltas cinco quilos y te barniza los zapatos con su lengua. Le prometes un pisito y se pone a cuatro patas y ladra. Y es normal, que todos somos humanos y tenemos necesidades...

Aunque sólo fuera por eso, bastaba para retirar mañana mismo las competencias urbanísticas a los ayuntamientos.

O mejor aún, prohibir la construcción de una sóla vivienda más. Si en España, lo único que nos sobra, son pisos vacíos. Otra cosa no habrá, adolecemos de tantas cosas...(dignidad, democracia, cultura...), pero casas...para aburrir, oiga! Ocurre como los alimentos para el tercer mundo, no es que falten viviendas, lo que falta es dinero en las familias para adquirirlos.

El cerrojazo absoluto a la construcción no es ninguna tontería. En muchas zonas de Francia sólo se conceden licencias de construcción bajo lupa y ante circunstancias excepcionales. Es la única forma de preservar el poco patrimonio natural que queda inalterado, muy especialmente en la costa.

El paisaje de España, especialmente el urbano, está cambiando a un ritmo que sólo se puede comparar al de los años 70-80, con los movimientos migratorios desde los pueblos a las grandes ciudades. Sin embargo, hoy no existe fenómeno demográfico que pueda explicar esta fiebre constructiva. Con un crecimiento vegetativo levemente por encima de cero, sólo paliado en parte por la emigración exterior, se siguen construyendo viviendas, ya sea de primera o segunda residencia ¡y vendiéndose!. Barrios nuevos que han surgido de la nada y que sólo hace falta darse un paseo para ver que todas las persianas están cerradas. Pura especulación. ¿Pero...quién comprará esos pisos el día de mañana?

España está enladrillada, quien la desenladrillará, el desenladrillador que la desenladrillare, golpe de Estado tendrá.

Este país lo gobiernan las constructoras. No son palabras mías, sino las de un director de banco, conocido mío. Las constructoras imponen su modelo urbano, inmensas aglomeraciones metropolitanas, con urbanizaciones y complejos residenciales diseminados en hinterlands alejados hasta cien kilómetros en las que el medio privado de transporte se hace imprescindible, y los atascos a la entrada de las ciudades consecuencia lógica. El módelo L.A. que tanto nos vende Hollywood como paraíso de bienestar, y que son una aberración urbanística.

¿Y la democracia? Con conciudadanos embrutecidos e imbéciles como los que pueblan calles y aldeas, el control democrático sobre este fenómeno de especulación a gran escala no existe. Sólo ven su provecho a corto plazo sin reparar en la destrucción que conlleva.

La gente se empeña en votar el modelo de desarrollo urbanístico salvaje, dando la bendición democrática a un proceso de fractura social mediante el cual un pequeño grupo se están haciendo de oro a costa de endeudar a media España, vendiendo ladrillos por 60, que hace unos pocos años costaban 20.

En economía, como en física, el dinero no se crea ni se destruye, sólo se transforma (y pasa de manos). El lucro brutal que obtienen los promotores, que permiten obtener ganancias fabulosas en pocos años (en cuestión de segundos, cuando un consistorio corrupto recalifica los terrenos que se les ha dicho) viene de nuestros bolsillos. Del fruto de nuestro trabajo, de nuestra querida nómina que tenemos que inmolarla para conseguir un lugar en el cual vivir.

De esta forma, los marbellíes votaron durante años gobiernos de pandereta, que les prometían el desarrollo de su asquerosa villa. Y realmente les han dejado una villa muy bonita: y un más bonito agujero contable que van a tener que pagar entre todos los marbellíes (¿acaso hay alguien que piense que las deudas de las administraciones no son propias?). Amén de un modelo de turismo que cada vez más europeos rechazan, un turismo de cemento y aglomeraciones humanas que sólo satisface a la capa más baja de la población, a gente ignorante que sólo viaja para tumbarse en una playa masificada durante el día y emborracharse por la noche. Una gallina de los huevos de oro a la que se le sigue retorciendo el pescuezo sin darse cuenta que lleva muerta varios años.

De la misma forma los madrileños prefirieron dar el apoyo a Espe, que digo yo que podría ser más honrada y que fueran sus familiares los que se presentaran en las listas en su lugar, ya que es para ellos para quien gobierna. La mafia especulativa, negocios que quedan en familia, y un títere, una marioneta (queda mejor marioneta que títere, aunque sólo sea por el género femenino) que es la que pone la cara y consigue los contratos.

La familia de la Presidenta de la Comunidad, o son alquimistas, o descendientes de ese legendario rey Midas, que convertía en oro todo cuanto tocaba. Terreno que compran, terreno que multiplica su valor. Todos querríamos hacernos así rico, multiplicando de diez las ganancias, algo así como jugar a la oca y que siempre tirando porque me toca.

Y aquí en Galicia...



En contraste con la fuerte despoblación del interior depauperado, la costa gallega está sufriendo una fuerte presión urbanística, con promotoras ávidas de controlar terrenos aún vírgenes. Es una especie de red de pederastia, que recoje adolescentes aún vírgenes para que los más adinerados puedan jactarse de hacer sido los primeros en llegar, de desflorar (esta vez en sentido literal) una tierra virgen. Así zonas antaño alejadas del ruido de las grúas, con bellísimas costas salpicadas de aldeas con sabor tradicional, ahora están viendo como se pasean los proxenetas inmobiliarios, a la búsqueda de cándidos propietarios que se animen a vender.

Y cómo no va a vender un paisano, una tierra no urbanizable que sólo le da millo, berzas e algunhas patacas, si le dan el cuádruple de lo que él pediría por ellas. Luego esas tierras, con el placet del ayuntamiento en forma de recalificación, pasan a costar diez veces más que lo que recibió el paisano. A veces éste se resigna y se queda con sus dineros, sólo en ocasiones escepcionales se harta y se lía a pedradas contra sus legítimos representantes municipales.

Pero no hay peligro contra estos delincuentes democráticamente elegidos, porque ahí está la Guardia Civil para defenderles. No lo está sin embargo para investigar y denunciar los miles de casos de construcciones ilegales, de corrupción urbanística, de atentados medioambientales.

Como inciso: es repugnante que un Guardia Civil venga a molestarme por la mañana, porque no puedo pernoctar (que no acampar, en cuanto amanece vamos a conocer otro sitio) en la furgoneta, cuando precisamente ése es el modelo de turismo que preserva el medio ambiente. Llego, aparco en los lugares habilitados para ello, y cuando me marcho no queda ni rastro de mi presencia. Como así me gusta que sea, no quiero destruir aquello que amo, no quiero dejar huellas a mi paso por el mundo. Sin embargo, están al servicio de ese otro turismo, el de hotel y apartamento en la playa, que desvirtúa los lugares donde se desarrolla, transformando un entorno etno-geográfico preservado en un culto al consumismo estacional y a la ordinariez.

No dejes que nadie diga, y lo diga para tu vergüenza, que todo aquí era bello hasta que llegaste


El ladrillo es legal y es bueno. Llevar tu casa a cuestas no. Lo primero daña el entorno, no segundo no. Lo primero deja dinero (sobre todo a algunos), lo segundo menos. Empiezo a entender los intereses que defiende la Guardia Civil. Ese es la idea que tienen nuestros políticos de preservar el medio ambiente. Normal. El medio natural de esa morralla son las cuentas corrientes en paraísos fiscales, las inversiones en adosados en primera línea de playa, las mariscadas a cuenta del contribuyente. Cada especie defiende su propio ecosistema, los políticos defienden el suyo.



Esta mierda es Sanxenxo, esto es lo que han hecho de ella las constructoras con la complicidad del alcalde y la satisfacción de la mayoría de los vecinos. Porque no olvidemos que...¡esta gente gana elecciones! La carretera que une Pontevedra con Combarro, Sanxenxo, Portonovo y La Lanzada es un contínuo de adosados, hoteles y restaurantes, encaramados a la línea de costa, hasta prácticamente hacer desaparecer la visión del mar desde la carretera.

Con este panorama en Galicia, es una verdadera provocación el candidato que el Partido Popular propone para la ciudad de Pontevedra. No es cuestión de partidismo, que corruptelas las hay en todos los partidos, es algo generalizado (es más rentable ser concejal de urbanismo que alcalde). Sin embargo, el desparpajo con que lo hace el PP refleja claramente que están muy orgullosos de su modelo urbanístico, ven bien lo que se está haciendo a la costa gallega, y piensan seguir con ese proceso.

El candidato en cuestión es Telmo Martín González, actual alcalde de Sanxenxo. La villa marinera que es el paradigma de la marbellización en Galicia, con Cangas y Foz; donde las grúas se yerguen como setas después de las primeras lluvias del verano, donde se ofrece la Galicia de chaletito y mariscada que tanto gusta a los mediocres castellanos (y gallegos de dentro) que colapsan cada Agosto las playas, calles y carreteras. Un turismo que se cree de élite cuando no dejan de ser la ignorante clase media de siempre, que todo lo ensucia con su zafio mal gusto de nuevo rico.

Escapa de una villa donde veía dificil la reelección después de una muy polémica gestión en beneficio de sus intereses empresariales para dar el salto (asalto) a un objetivo mayor: la capital de la provincia.

Una capital que está en plena revisión de su PXOM (Plan Xeral Organización Municipal), y con una maniobra especulativa en ciernes cuando se produzca el traslado efectivo de la papelera de ENCE fuera de Lourizán, dejando una enorme superficie urbanizable al lado mismo de la ría, en unos terrenos que revalorizarse abuptamente con las firmas adecuadas. Desde luego, Pontevedra es un caramelo para este empresario, está calentita, a punto de caramelo. Una inmejorable oportunidad para hacer negocios.

Porque este señor es copartícipe (1/3 de la empresa) de una de las grandes promotoras de la provincia: Construcuatro, además de dueño de una empresa de materiales férricos para la construción: Hierros Santa Cruz.

De esta última empresa, se dice que medró como la espuma con los gobiernos del Partido Popular, y su excelente relación con el Ministro de Fomento: Álvarez Cascos. Otro gran empresario metido a político por devoción al pueblo es José Cuiña, sucesor natural de Fraga antes de que lo tele-decapitasen desde Madrid, que vió medrar sus empresas como calabazas en un campo bien abonado. Desde luego, el abono que le echaron debía ser del mejor, porque huele a podrido a kilómetros.

De Construcuatro no hay más que decir que es una promotora inmobiliaria en una zona de costa.

Y es posible que los pontevedreses le den la mayoría absoluta que necesita para gobernar a este señor, que firmará contratos con una mano y recalificaciones de terrenos con la otra (admitamos que al menos cambiara de mano ¡aunque sea de boli! para firmar, ora como empresario de la construcción, ora como alcalde).



Los pontevedreses tendrán que decidir si quieren meter a la zorra en el gallinero a cuidar de las gallinas.
¿De quién será la culpa luego? ¿De la zorra por tener instintos criminales y apetito voraz? ¿O de la torpeza de una ciudadanía que la pone en su puesto?

Hace tiempo que creo que las promotoras y constructoras viven en un mundo donde la ley es distinta. Sobornan descaradamente a los políticos forzando recalificaciones escandalosas de terrenos previamente adquiridos para obtener rentabilidades fabulosas. Construyen viviendas de protección oficial, para luego venderlas al doble del precio. Cuando vende un piso, escrituran por la mitad del valor real, ahorrándole un buen pellizco de IVA al comprador, que cierra la boca...y quedándose la mitad de ese dinero como "caja B" que es el eufemismo hipócrita para referirse al DINERO NEGRO. Un balance contable que no refleja los ingresos reales supone un fraude fiscal de millones de euros, que parece que no le quita el sueño a los inspectores fiscales, más interesados en mandar paralelas al ciudadano por cantidades de unos pocos euros, a veces bajo estrambóticas razones.

Todas estas prácticas son algo habitual, que todos conocemos, sufrimos, y toleramos en el sector de la costrucción. Y sin embargo, las condenas no llegan. Los ordenadores de Hacienda, que detectan una desviación de unos euros, no detectan los miles de millones de euros que desaparecen en un agujero negro sin preguntarse, aunque sea por astrofísica curiosidad, sobre su existencia.

Este conchabeo, ese amiguismo entre empresarios del ladrillo y representantes políticos, que el caso de Sanxenxo llega al límite de substanciarse en una misma persona sería escandaloso e inaudito en el mundo civilizado. Sin embargo aquí en Galicia nos parece natural, y es lógico en una población que por décadas a dado mayorías absolutas a un ex-ministro de una dictadura fascista, responsable último de la censura como Ministro de Información, y de los maltratos, torturas y asesinatos provocados por las fuerzas represoras cuando era Ministro de Gobernación.

Los gallegos estamos genéticamente seleccionados para aceptar y dar por bueno todo lo que diga el señoriño. En nuestra conciencia común no cabe el contrasentido de que un ladrón pueda peinarse con raya y gomina.

Edito.
Más sobre Telmo Martín:
El alcalde de Sanxenxo recalifica un humedal y lo vende por 2,8 millones
Telmo Martín deja Sanxenxo tras cinco polémicas urbanísticas

Y un muy interesante artículo de El Mundo sobre los más ricos entre los ricos de este país. Ya no son los banqueros, sino los constructores. Han conseguido vendernos por 60, lo que hace unos años costaba 20. Y aún encima, nos han convencido de que es un buen negocio.

Nadie se hace rico trabajando, sino a costa del trabajo de los demás (que trabajamos para pagarles nuestro zulito).

6 comentarios:

Maui dijo...

Hablando de ladrillazos y Marbellas varias...

¿Alguna vez te ha contado alguien lo de las ciudades de Ibarra?

Circula siguiente el rumor sobre Juan Carlos Rodriguez Ibarra, nuestro queridísimo Bellotakari.

Existe la creencia, más o menos fundada, de que Ibarra, pocos meses antes de decidir no volver a presentarse como candidato a la Junta de Extremadura, reunió a sus amigos y acordaron forrarse haciendo lo siguiente: comprar terrenos no urbanizables (de cultivo) al triple de su valor en el mercado (para poder comprar muy rápido los que les interesaran) y darles los permisos para convertirlos en urbanizables para poder asi construir en ellos urbanizaciones de lujo con campos de golf al lado.

Han hecho esto al menos en Badajoz, Mérida y Almendralejo.

Mucha gente está escandalizada pero no hacen nada porque todos comparten la creencia de que "los políticos son todos unos chorizos y eso es lo menos que se podía esperar de ellos".

La asi llamadas "ciudades de Ibarra" están en buena zona, a las afueras de estas cuidades y a la vista de todos.

El precio de un chalet en cada una de esas urbanizaciones con campo de golf es desproporcionado.

El agua que se usa para regar los campos de golf se podría usar para regar los cultivos pero, si se hiciera así el dinero no iría a parar a los bolsillos de Ibarra, sino a los de los cada vez más pobres agricultores extremeños.

El tiempo que se tarda en conseguir todos los permisos que urbanizaciones de ese tipo necesitan antes de empezar a construirse es muy largo; pero en estos casos (de las ciudades de Ibarra) los permisos se han asignado inmediatamente.

¡Para que veas!

El mendigo dijo...

"los políticos son todos unos chorizos y eso es lo menos que se podía esperar de ellos"

Jajaja

Hombre, hay de todo en botica, claro. Lo que pasa es que el Estado no tiene suficientes mecanismos para controlar a los políticos que son corruptos. Es más, es que la mayoría de lo que hacen...ES LEGAL!!!

No voy a confundir a los curas con Dios, a los jueces con la Justicia, y a los políticos con la democracia. Los políticos son unos impresentables en un 97%, pero con ello no quiero desprestigiar la democracia. Más bien la culpa es del 97% de gilipollas que votan con el estómago a políticos igual de gilipollas que ellos. Una sociedad de imbéciles tiene los políticos que se merece. Si fueramos un pueblo culto, sensato e inteligente, votaríamos a políticos que nos satisfacieran. Ahora votamos a bocazas de discurso hueco, mucha palabrería para enmascarar que no tienen una sóla idea en su cabeza.

Que cada uno vote según sus ideas, sus convicciones políticas, su conciencia. Pero joder, a ver si dejamos de votar a toda esta banda de parásitos, ineptos, incapaces, ladrones...que no les importa una mierda el bien común y sí perpetuarse en el cargo. De derechas o de izquierdas, pero gente valiosa y honrada, no la bajeza intelectual y moral que tenemos que soportar todos los días en el Telediario.

El mendigo dijo...

Acaba de decirme la lobita que en CQC salió la semana pasada nuestro querido y futuro alcalde D.Telmo Marín, entre otros alcaldes "recalificadores". El video, aquí lo tienen sus vuecencias:

Proteste ya: alcaldes con morro

S.o.s Sanxenxo dijo...

* MANIFESTO POLO TERRITORIO E O PATRIMONIO AMBIENTAL, CULTURAL E SOCIAL.SANXENXO NON SE VENDE

Hoxe en Sanxenxo estamos vivindo unha encrucillada. Dunha parte, temos o camiño que nos ofrece o clan do formigón, formada por boa parte das elites gobernantes e as grandes empresas inmobiliarias e construtoras, que pretenden converter á Sanxenxo nun solar ocupado por edificios e urbanizacións. Doutra, temos o camiño dun desenvolvemento que respecte, coide e trate con intelixencia o noso territorio, as nosas paisaxes tradicionais, os nosos valores culturais e sociais, os nosos recursos naturais, a nosa biodiversidade e a nosa calidade de vida.

Para todos os que estamos hoxe aquí lendo esta web a elección é clara: urxe un xiro de 180º no modelo de desenvolvemento que se pretende impoñer no noso territorio. Véndenos un crecemento baseado no ladrillo e que resulta canceríxeno por desmesurado. Está ao servizo do enriquecemento rápido dunha minoría e plagado de abundantes operacións corruptas e irregularidades, como se demostra co longo listado de casos que están sendo investigados nos tribunais e na Fiscalía.

Esta explosión urbanística ameaza o corazón mesmo do Estado de Dereito, do funcionamento democrático e da liberdade, porque se está realizando á marxe dos cidadáns, intentando acalar as voces críticas, anulando o debate e anulando ao máximo os mecanismos de control e participación democráticos. Que isto é moito máis que un risco hipotético, demóstrano o abuso de figuras como o Plan xeral de Ordenación Municipal (PXOM)que deixa cidadáns indefensos.


Con todo, pese ao desigual do balance, os cidadáns de Sanxenxo estamos dicindo alto e claro ao goberno da Xunta de Galicia, aos alcaldes e concelleiros, ás grandes empresas inmobiliarias e a todos os profetas que falan no nome do progreso, que non imos permitir que se nos roube o noso territorio, nin o noso patrimonio ambiental, nin as paisaxes nos que crecemos e que constitúen unha parte esencial de nós mesmos, nin os elementos culturais e sociais que son inseparables da nosa identidade persoal e colectiva e da nosa forma de entender e gozar unha verdadeira calidade de vida.

Desde fai xa uns meses, Salvemos Sanxenxo vimos loitando contra este monocultivo do Formigón co noso Blog: Denunciando ante a cidadanía os numerosos casos de corrupción e irregularidades.

Entre todos, estamos conseguindo que fronte ao tsunami urbanístico que abordela o concello, estea crecendo unha imparable marea de resistencia cidadá, que os profetas do ladrillo non se esperaban.

Hoxe dicimos unha vez máis que en Sanxenxo non hai sitio para os especuladores nin para un goberno Municipal que aplanan o camiño ás escavadoras, destruíndo paisaxes, espazos naturais e patrimonios culturais mantidos desde séculos.


Contrucuatro pretenden urbanizar o corazón da nosa ría ,o Cabo Festiñanzo, onde intentan construír un proxecto urbanístico mastodóntico e desfasado(mais de 200 vivendas), grazas a un goberno municipal que, en lugar de defender os intereses xerais de todos os cidadáns, dedícase a exercer de avogado e oficina de vendas das empresas promotoras e inmobiliarias.

Desde aquí lanzamos unha mensaxe o concello de Sanxenxo e o seu alcalde Telmo Martín coa a súa demagoxia, dicímoslle que os cidadáns non imos consentir o seu desprezo polo territorio, polo patrimonio ambiental, cultural e social e polos intereses xerais de todos os veciños de Sanxenxo, e a súa servidume ao club do ladrillo e do enriquecemento rápido.


Aos concelleiros, dicímoslles que imos tomar boa nota de quen está defendendo un modelo de desenvolvemento razoable e baseado na conservación intelixente dos recursos, e quen está vendendo o seu municipio e as súas xentes ao mellor postor, por un prato de lentellas.


E finalmente dicímoslles ás empresas inmobiliarias, construtoras e promotoras, que quen han de debuxar e decidir que futuro e que tipo de desenvolvemento queremos, non son elas, senón todos os cidadáns de Sanxenxo a través de procesos democráticos. Aquí non caben empresas que ameazan a cidadáns e institucións para obrigalos a dobregarse aos seus intereses, como intentaron moitas empresas . Vostedes sobran nesta terra.



Veciños e veciñas inténtanos enganar con publicidade valorada en 120000 euros pero o clamor do ecoloxismo, é xa unha marea profunda e crecente no noso concello,que logrou desbancar o demagóxico discurso de Telmo . E non van pararnos. Por iso coa axuda de todos denunciando nesta web os abusos urbanísticos ganaremos esta batalla.

http://salvemossanxenxo.blogspot.com

Anónimo dijo...

Muy completo el post.

Es curiosa la política como hace extraños compañeros de cama, o de negocios, puesto que en Construcuatro son socios Telmo Martín (Alcalde de Sanxenxo y ahora Candidato del PP en Pontevedra) y Eugenio Sobral (Hermano del alcalde de Poio con el BNG) otro ayuntamiento paradigma de urbanismo al servicio del promotor. Unos recogen votos por la derecha, otros por el nacionalismo y después todos juntitos a hacer negocios.

El mendigo dijo...

Anda, ahora que lo mencionas.

Construcuatro está estos días en boca de todos por estar siendo investigada por cobrar sobreprecios en vivienda protegida.

Según denuncian los afectados, los cobros delictivos los hicieron en mano los otros dos socios de Construcuatro: José Manuel Torres y el por ti mentado Eugenio Sobral.

La noticia, aquí

Cuando hay suficiente carroña, los buitres y las hienas no se pelean.