13 de enero de 2006

El Defensor del Pueblo

María, supongo que no te importará que responda tu comentario desde aquí. Por cierto, si alguna vez quieres postear tú algo, dímelo y miro como te puedo habilitar para que tú también puedas.

A ver si me aclaro...¿de qué tengo alma, de abogado o de poeta? Porque de ambas cosas se me antoja extraño!

Yo me conformaría con saber que tengo alma...

Bueno, respecto al Defensor del Pueblo:

Enrique Múgica Erzog

No pensarás que envíe nada a un tío con semejante cara de botarate. Este tipiño mira hacia otro lado cuando se le plantean los problemas de abuso de poder que avergüenzan a nuestra sociedad: tortura policial, malos tratos a los detenidos, negación de la presunción de inocencia, corrupción y malos tratos en prisiones...



Es que no acabo de pillarle el sentido es a eso del Defensor del Pueblo. Se supone que en una democracia, los defensores del pueblo son los políticos, que son nuestros representantes y conforman el poder legislativo y ejecutivo, y los jueces, que aplican ecuánimemente las leyes que crean los políticos en nombre del pueblo ¿No es esa la teoría?

Je

Jeje

Suena a chiste, ¿verdad?

Ahora mismo el principal problema del pueblo es tener que dedicar la mitad de lo que ganas para tener un techo en el que dormir. Una nueva forma de esclavitud que condena al trabajador a estar endeudado a perpetuidad, lo que le convierte en un esclavo que ha de aceptar las condiciones que le ofrezca el empresario. Es similar al tipo de esclavo que surgió en el s.IV con la desmembración del Imperio Romano: un campesino en teoría libre, pero endeudado y sujeto de facto a la tierra que cultivaba, que ni era suya ni dejaba de serlo. Al final: otro tipo de esclavo que trabajaba para su señor (que era quien tenía el ejército). Chámalle X...

Pues, eso. ¿Qué puede hacer este tipiño que además es uno de ellos? ¿De quién me va a defender este hombre? ¿Va a subvertir el mercado inmobiliario? ¿Va a cuestionar la propiedad privada?

Si ni siquiera se atreve a pedir que pongan cámaras en las comisarias!!! (la Ertzantza ya lo hace)

Qué quieres que te diga, para Defensor del Pueblo yo elegiría otro tipo:

Mikhail Timofeevich Kalashnikov

En política, igual que en el resto de los sistemas dinámicos, ha de existir un equilibrio de fuerzas para que la situación sea estable. Si no hay equilibrio, o hay movimiento, o hay presión (opresión). Tarde o temprano la presión se libera, generando movimiento y calor, y el equilibrio se restablece.

Hasta que nuevas fuerzas vuelven a desbalancear la situación...



3 comentarios:

María dijo...

ya me extrañaba que no respondieses al comentario...:-P

De acuerdo, el careto del defensor del pueblo no inspira mucha confianza, pero nunca se pierde nada, aunque sólo sea por tocar un poco las narices. Vamos, "quéjate, que algo siempre queda"...

Sobre lo de postear aquí, gracias, pero no estaría a tu nivel. A mí déjame con mis pelis, libros, exposiciones y tonterías, jejeje. De todos modos, seguiré dando la vara con los comentarios, no lo dudes!

Y yo creo que eres una buena mezcla entre abogado y poeta: tienes cinismo de sobra para ser abogado y sensibilidad también como para ser poeta :-)

Unha aperta

El mendigo dijo...

Pues yo prefiero un poeta cínico y un abogado sensible.

Mejor dicho, prefiero un poeta sensible y cínico. Al abogado como le prefiero es: lejos.

Cuestión de gustos ;)

Reitero mi oferta de colaboración. Aquí puedes sacar tu yo más descontrolado y furioso, total...no te va a leer nadie. ;)

Apertas

El mendigo dijo...

Enrique Múgica opina que "hablar a los tontos es muy difícil" y alude a una "sensibilidad especial" para defender el toreo

Cien razones para emigrar - 7