16 de diciembre de 2005

Los pregoneros

A nadie a estas alturas se le escapa que los medios de comunicación son uno de los mayores poderes fácticos. Por ello, es necesidad del sistema tener bien controlados a los periodistas.


Tener en nómina a 100 periodistas, como estrategia, es muy mucho más efectiva que pagar a 1000 policías o militares. No sólo es más efectiva, sino que además la gente está contenta. Con la violencia policial haces que la gente no proteste. Con la manipulación informativa consigues que la gente no vea la necesidad de hacerlo.

La pluma es de nuevo más fuerte y más útil que la espada.

Chapeau!


El periodista de hoy hace el papel del párroco de hace medio siglo: adoctrinar a la población en la sumisión al orden establecido. Crear estados de opinión que es lo mismo que moldear a la ciudadanía a su antojo. Todo lo que no quepa en la ventana 3:4 o 16:9 de la televisión, está fuera del sistema o sencillamente no existe. Los periodistas de hoy son los predicadores de ayer, encaramados a sus púlpitos mediáticos desde los que adoctrinan al pueblo en el pensamiento único.

Los periodistas son, con los políticos (primos hermanos, a veces hasta se confunden sus intereses y objetivos) un eslabón fundamental en el sistema, que señala a la gente lo que debe pensar y votar, para dar una pátina democrática a la oligocracia de siempre. Unos y otros grupos de influencia mantienen una lucha soterrada por el control de los medios de comunicación, en especial de los públicos (que los privados ya se saben a quién obedecen).

A modo de pregonero, ponen en oídos del pueblo la voluntad de los gobernantes. Cuando ocurre algo, en vez de investigar qué paso, la VERDAD, ponen el micrófono en la boca el político de turno, que opinará que todo está bien o que todo está mal según le toque el turno en la oposición o en el gobierno.

Y con eso, trabajo resuelto, guarda los cables y a casa. Recordemos lo que pasó con el Prestige, que sacaban las comparecencias de Rajoy, Fraga, Cascos o López Veiga...como si tuvieran algo que decir. Como si supieran algo del asunto!

En vez de entervistar a un ingeniero naval, a un biólogo, a un físico...entrevistaban a berzotas que sólo saben mentir para salvar el culo en las encuestas.

Politivos-periodistas. Qué maravilloso tándem! La cara amable de los consejos de administración de las multinacionales.

La perversión del oficio del periodista parece que ha venido de los USA (y ABUSA), donde ese estilo de periodismo “personalizado” parece que triunfa. Su argumentación es algo así como: “ya que es imposible ser absolutamente imparcial, seamos pues todo lo parciales que podamos”. Es la excusa con la que venden su imparcialidad, y con ella, su conciencia.

Extrapolando tan singular teoría: “Ya que no puedo ser tan rico como la Duquesa de Alba, regalo todo mi dinero a los pobres”. “Ya que no puedo ser tan guapa como la modelo de turno, me rajo la cara y echo ácido sobre ella”. "Ya que no puedo estar allí ya, no voy".

El oficio del periodista debiera ser mostrar la realidad con la máxima imparcialidad, mostrando una vista lo más general posible de la misma, desde la que se puedan apreciar todos sus contornos, ángulos y formas. Ya quedaría al lector la interpretación del cuadro, pero el oficio del periodista estaba acabado.

Difícil empeño, bien es cierto, pero el no ser inmaculado no es razón para lanzarse de cabeza al lodo. La imparcialidad y el análisis ponderado quizá no vendan muchos periódicos, pero es que para lo otro ya está el Marca, el As o el Mundo Deportivo.

En una primera etapa de la degradación, lo que hacen es mostrar la realidad vista desde su ángulo, una perspectiva sesgada bajo la cual es fácil construir argumentaciones parciales en uno u otro sentido. Un ejemplo es cómo reflejan el mismo hecho en sus titulares periódicos de signo distinto.

Ellos lo defienden como legítimo, y le dan el nombre de “línea editorial”. No es más que ponerle nombre a su desviación en la balanza de la verdad. La mera selección de contenidos ya supone una basura (cuando no una bofetada al buen sentido, como los telediarios monotemáticos cuando la familia real se reproduce).


Pero existe un segundo peldaño en la vileza periodística, que es no sólo aportar una visión sesgada, partidista del hecho en si, con intención de convencer al lector (u oyente, o telezombie). En un insulto superior al mismo, ya no sólo le plantean los términos del problema a su conveniencia (2+2), sino que ya se atreven a dar su valoración, su opinión, sin tapujos. Como si fuera más importante que la de cualquier ciudadano, como si se la hubiésemos pedido. Es decir, en esta segunda etapa ya cierran su razonamiento (siempre bajo premisas simplificadas y parciales) y sentencian: 2+2=4.

Ante este tipo de periodismo, al lector sólo le queda el asentimiento. No se limitan a la humilde labor de dar información para que sea el lector para que, en su buen o mal arbitrio, extraiga una opinión. No esperan que el labor piense. Le sustrae esa responsabilidad y esfuerzo y se lo dan todo mascado. Aquí tiene los hechos y aquí, lo que debe pensar sobre ellos como buen demócrata español. Es una absoluta falta de respeto al lector-ciudadano. (la falta de reflexión sobre lo expuesto alcanza el máximo en los telediarios, gracias a las especiales propiedades mágicas de embrutecimiento masivo, adocenamiento mental, que posee).


La opinión debería quedar reducida a los columnistas, dos páginas del periódico, y al editorial. Pero lo cierto es que impregna toda la noticia. Si el señor periodista tiene en tal alta estima su opinión, y cree que los demás no deberíamos pasar sin ella por la vida...que se monte una bitácora, como hacemos muchos y, quien quiera, que le lea (varios ya lo han hecho).

Es pues el oficio de periodista una prostitución de la presunta capacidad literaria de un sujeto, poniéndola al servicio de unos objetivos políticos. Es impagable ver a la pava que presenta el telediario del mediodía de la 1, la misma que hace año y pico contaba “las noticias según San Acebes”, y ahora las cuenta con ese deje progre. Y si hubiera una revolución maoista, ella seguiría ahí, probablemente con el libro rojo al lado de la mesa.

Son muñecos de ventrílocuo, huecos por dentro, mueven los bracitos y la boquita, y hablan con la voz de su amo, del que los paga. Si cambia el ventrílocuo, cambia la voz del títere.

La lástima es que el que paga siempre es el mismo, el capital. Un medio de comunicación exige el respaldo de un inmenso capital (grupo Prisa, grupo Vocento, Antena 3 de Telefónica...), así que la información, sea con un matiz más liberal o progresista, o más conservador, siempre será afín a estos intereses.


Así pues, si tú ,querido lector, tienes una hija que quiere ser periodista, disuádela de tan repugnante vocación. Convéncela que es mejor que se prostituya. O si tu hijo quiere emular a Urdaci, dile que siempre será mejor que trapichee con costo y farlopa en la calle. Oficios estos, el de puta y el de camello, mucho más honrados, y beneficiosos para la sociedad, y que nos consiguen nuestro trocito de cielo ocasional (infierno para algunos, será que lo han probado, en todo caso, les basta con no repetir).


Pero en el camino al vertedero, aún queda una última estación. La cima de la inmoralidad es cuando ya directamente se abstrae uno de la realidad y se dedica a hacer propaganda política. Cuando un periodista hace el trabajo de un político, es decir, apoyar un edificio de mentiras sobre unos cimientos de paja de verdades, deformando la realidad hasta lo grotesco en provecho de su propia causa (Acebes, Pepe Blanco, Goebels, Zaplana...). Cuando un periodista hace pues el oficio de político, por lo general le supera en inmoralidad y desprecio mayúsculo por la verdad y la razón.

Ya, ahora estaréis pensando que, como siempre, me estoy pasando un pelín. Que no hay gente tan miserable entre los periodistas... ¡Pues va a ser que si!. Yo lamento no tener las transcripciones de las tertulias nocturnas de la RNE de Aznar, porque eso era llamada constante a la guerra civil y a la intervención militar en Euskadi. A mi me ponían los dedos como escarpias, porque estaban legitimando, como en el 36, una intervención militar o un golpe de Estado, para salvar España de la catástrofe.

Pero aún quedan La Razón, La Cope, Onda Cero, Libertad Digital, Telemadrid...como ese rincón oscuro del periodismo en el que la luz de la verdad no entra jamás. Cuyo oficio ya no pasa por informar a la vez que manipulan (como muy honradamente hacen ABC, El País, RNE, TVE, SER...). Es directamente ignorar la realidad y cargar desde todos los ángulos a todo lo que no sea patrimonio de la derecha. Lo cual está muy bien, pero no es periodismo. Que se organicen como partido político y que defiendan sus tesis como tal.

Sería interesante hablar de los canales que hay en Madrid, de esas licencias que ha dado la fascistoide Espe a lo más granado de la ultraderecha madrileña. Cuando estuve por el Foro, sintonizando esos nuevos canales, sólo podía escuchar Estatut por aquí, Estatut por allá...hasta creí por un momento que eran el mismo canal! Pero no, eran los periodistas de 2ª división que seguían la consigna creada por un barbudo político gallego. Pobres diablos, ellos que estudiaron en la facultad de ciencias de la información, y han acabado como ingenieros zapadores.

Como muestra de lo irrelevante que puede ser la realidad, y como el propósito último de estos periodistas no es en modo alguno informar, sino hacer política (de la más sucia y barriobajera), pondremos al que dicen es el periodista mejor pagado de España (800.000€ al año):

Copio por ahí algunas sacadas del libro: “Les barbaritats de la COPE”


El gobierno español sólo habla con terroristas, homosexuales i catalanes, a ver cuándo se decide a hablar con gente normal. La mañana (13/06/2005), Federico Jiménez-Losantos.

La minoría o mayoría castellanohablante en Cataluña es la más desprotegida, incomprendida, silenciada y machacada. La mañana (10/03/2005), Federico Jiménez-Losantos.

En Cataluña los terroristas mandan. La mañana (01/07/2005), Federico Jiménez-Losantos.

Esquerra viene de Estat Català que es un grupo nazi-catalanista que venía de colaborar con la GESTAPO y las fuerzas italianas, y ahora se publica un libro que documenta muy bien las relaciones entre nazis, servicios secretos alemanes y diversos sectores de ERC durante la República y mucho más allá. La mañana (31/01/2005).

Una impagable página donde se recoge lo más granado de sus burradas, día a día (dale a escolta, que es mucho más divertido).

http://boicope.blogspot.com/

Si crees que son frases aisladas o sacadas de contexto, aquí te dejo algunos de sus artículos:

http://www.libertaddigital.com/opiniones/opi_desa_28579.html

http://www.libertaddigital.com/opiniones/opi_desa_28426.html

http://www.libertaddigital.com/opiniones/opi_desa_28285.html

http://www.libertaddigital.com/opiniones/opi_desa_28151.html


Un trozo de la denuncia que presentó Ricardo Rojo-Villanova a Losantos:


Sin embargo, hasta ayer, 3 de octubre de 2005, no había escrito nada tan claramente delictivo, desde mi punto de vista, como el artículo titulado “El nuevo golpe de estado PSOE-ERC” que con mucho gusto adjunto al presente escrito. En dicho artículo, publicado en Libertad Digital, el señor Jiménez Losantos asegura que “este Golpe de Estado cuenta también, como el de entonces, con el respaldo del Rey, al que los socialistas echaron luego la culpa de la implantación de un régimen dictatorial del que ellos mismos se apresuraron a formar parte”, y más adelante dice que “este Golpe de Estado, insistimos, no es el primero perpetrado por el PSOE y ERC. No es tampoco el primero amparado por un Rey de España. Pero puede ser el último y definitivo. Depende de esa nación a traición disuelta. O, al menos, de esa media nación que, como en 1934, 1936 y 1976, no se resigna a morir”. Otras personas de relevancia social y política, como el coordinador de Ezker Batua, Javier Madrazo, han sido procesadas por realizar insinuaciones mucho menos claras y, mejor amparadas en la libertad de expresión que las que acaba usted de leer. Y es que, si no me equivoco, el señor Jiménez Losantos está acusando a dos partidos políticos con amplia representación parlamentaria y presentes, directa o indirectamente, en los gobiernos catalán y español de perpetrar un golpe de estado, y, lo que es mucho más grave, está acusando al Rey de respaldar tal golpe de estado.


....y así, ad infinitum.


¿Porqué va a parar? Lo de decir barbaridades le va bien. En vez de razonar, insulta; en vez de demostrar, califica (mejor aún, descalifica). No des información, da opiniones. Cuanto más arriesgadas y escandalosas, mejor, más audiencia! Si hiciese sesudos análisis políticos no le escucharía nadie. ¿Quien triunfa en esta España piojosa e ignorante? Pues Raúl, Jesulín, Bisbal y Losantos!

Es de entender que entre mejor las palabras gruesas y los exabruptos que no los razonamientos en una población, en cierto sector de la población, que están acostumbrados a eso. España de pandereta...

Si esto fueran los USA, tendríamos en la tele pelea de mujeres en el barro, o lucha libre americana. Aquí tenemos al casposo este insultando a media España y diciendo cosas políticamente incorrectas y claro, la gente le ríe las gracias y le jalea. A mi me recuerda al Koto Matamoros (pienso que se escribe así).

En Roma también había personajillos de estos. Les llamaban histriones, pero al menos ellos no les concedían credibilidad. Luego vinieron los juglares y sus caciones de maldiçer...

La sociedad depositó una gran responsabilidad sobre los periodistas. Ellos han vendido la verdad, la que nos iba a traer la libertad, por unas monedas. Han subastado su honor. Merecen la condena de mi desprecio.




3 comentarios:

Rita Hayworth dijo...

Aunque estoy de acuerdo con una buena parte de tus reflexiones, me gustaría por una vez (como con las noticias de televisión)leer algo tuyo que loara, yo sé que también lo harías muy bien, tu lengua puede ser perfectamente viperina, pero también dulce. Quizás algún día me deleites, aunque sólo sea que hables de alguna exposición que por supuesto además de halagos, al final habría algún toque duro, creo que es inevitable. Por cierto, no hace medio siglo que los curas adoctrinan a la gente, tan sólo hace unas horas desde la misa que hubo a las 5 de la tarde en un lugar que conozco, y la gente seguirá creyéndoselo y todos saldrán creyendo que son buenas personas, si es que entre la tele y los curas no hay manera de cambiar la mentalidad.

El mendigo dijo...

Cómo que no loo?

Y las alabanzas y exclamaciones de aprobación que dirijo de contínuo a tu culo?

Tienes un culo que merece todas las celebraciones!


En fin, es evidente que los curas llevan mucho más de medio siglo adoctrinando. Llevan milenios! Que se sepa, más de 7. Son, con las putas, las profesiones más antiguas.

Iluminados, semi-dioses, santos y santones...son una especie que más que extinguirse, prolifera. La reacción en ese gran país que dice María, con los telepredicadores baratos soltando chorradas y vaguedades altisonantes.

Prefiero soportar a 100 curas católicos....qué cien...a la Compañía de Jesús entera, que a un puto predicador amaricano!!!! Estoy de evangélicos hasta los cojones. Al menos los sacerdotes católicos están en general bien preparados, tienen una teología de siglos bien construída. La basura que viene del otro lado del charco trae un discurso de sacamuelas barato, con mucho "Dios es amor" y toda esa mierda que no tiene ningún sentido pero que cala hondo entre las mentes más débiles. Y con "Cristo de ama" te meten la dosis de reacción, fundamentalismo, conservadurismo, provincianismo, puritanismo y demás "ismos" maliciosos.

Charlatanes de feria vendiendo crecepelos infalibles (ni una sola broma al respeto, entendido? :P).

LA ÚNICA IGLESIA QUE ILUMINA....ES LA QUE ARDE!!!

Rita Hayworth dijo...

Me encanta esta última frase! lástima que ciertas monjas que conocí no opinaran lo mismo cuando vieron tan maravillosa y verdadera frase estampada en una carta que me enviaste..., estar con ellas sólo sirvió para que en lo poquiiito que yo creía se esfumara. Debería enviarles una carta con mi agradecimiento por acabar de abrirme los ojos, aunque no en el sentido que a ellas les hubiese gustado.
Cuesta creer que aún consigan adeptos.