Gustave Flaubert
Dostoyevski
Más allá de mis cartones...
Publicado por Mendiño el 8/28/2007 8 comentarios
Etiquetas: cousas
Publicado por Raíña Loba el 8/10/2007 4 comentarios
Ahora me arrepiento del rollo que metí. Voy a volver a expresar lo mismo, pero esta vez de forma esquemática, telegráfica, para hacerlo legible:
Considero injusto y antidemocrático un sistema que hace crecer las desigualdades sociales.
Considero contrario al mandato constitucional un sistema fiscal que no cumple su objetivo de redistribuir la renta haciendo una sociedad más homogénea y equilibrada.
Considero ilegítimas las ganancias exhorbitadas que no son justificables por lo que el individuo ha aportado a la sociedad.
Considero por consiguente ilegítimos los grandes patrimonios, pues provienen de ganancias no justificables moralmente, presentes o pretéritas.
La base de un sistema fiscal que promueva la permeabilidad social es el Impuesto de Sucesiones, que la derecha y la descentralización del Estado están dinamitando.
La carga fiscal en España recae principalmente en las cotizaciones de trabajadores y empresas a la Seguridad Social, seguido de los impuestos indirectos, y el Impuesto sobre la Renta. El Impuesto sobre el Patrimonio, de Transmisiones y Herencias (que afecta a los más ricos) sólo representa una ínfima parte de lo recaudado.
La presión fiscal en España es del 35% del PIB, por debajo de la media europea (40%) muy lejos de los países con mayor protección social (50% Suecia y Dinamarca, 45% Bélgica...).
Este modelo económico hace que la proporción de los beneficios empresariales crezcan a costa de las retribuciones salariales en el cómputo de la riqueza nacional (PIB). Es pues un sistema que beneficia al capitalista frente al trabajador.
La presión social, insuficiente para mantener un sistema de protección social adecuado, recae principalmente en las rentas del trabajo, reduciendo el poder adquisitivo de los trabajadores (retenciones en la nómina) y desincentivando la contratación y la proliferación de la economía sumergida (cuotas a la SS).
Resultado, una clase trabajadora más pobre y unas empresas menos rentables y activas en la contratación.
El sistema fiscal está sostenido principalmente por las rentas del trabajo, esto es, por los hombros de los trabajadores. Esto es injusto.
Son los que ganan más de lo que les corresponde los que deben devolver lo robado a la sociedad, manteniendo el sistema de protección social.
Por lo tanto, la presión fiscal debe recaer sobre todo en las herencias, en las rentas del capital y los grandes patrimonios.
Para ello, propongo:
Impuesto-Muelle sobre el Patrimonio que tienda a oponerse las desviaciones (en uno y otro sentido) de un punto origen de tributación nula, que correspondería a un nivel económico medio. La ley de progresividad del muelle (carga fiscal) será la suficiente para asegurar que en unos años se han corregido las desviaciones (injustas e ilegítimas) que arrastramos del pasado (extrema pobreza - extrema riqueza ; miseria - lujo, opulencia y despilfarro).
Impuesto de Sucesiones mucho más duro, con una "franquicia" que sea equiparable al punto de origen del Impuesto-Muelle, y a partir de esa cantidad, sea gravado exponencialmente.
Participación por ley de los trabajadores en el accionariado de la empresa. Participación estatal en aquellas empresas que necesiten de una gran capitalización.
El rico es ladrón, o hijo de ladrón
Publicado por Mendiño el 8/05/2007 5 comentarios
Etiquetas: economía
Para defender el patrimonio de todos (Open Office) frente a los intereses de unos pocos.
Para que Internet, ordenador personal o sistema operativo no sean sinónimos de Micro$oft.
Para acabar con la dictadura informática.
Publicado por Mendiño el 8/04/2007 2 comentarios
Etiquetas: cultura libre
Publicado por Raíña Loba el 8/02/2007 4 comentarios